El estrés de la Navidad

En la época de Navidad, nuestro ritmo de vida se altera, tenemos mucha más actividad y cambios en el día a día. Para algunas personas, todo es alegría, felicidad y reencuentro con la familia, pero también existen otras realidades con grandes dosis de estrés y ansiedad. La publicidad y la imagen que recibimos de estas fechas, nos crean un ideal de cómo debería ser una Navidad perfecta, creándose altas expectativas difíciles de alcanzar para algunas personas.
Nos debatimos en diferentes conflictos: la obligación de regalar (que en ocasiones, puede crear un estrés económico o mental), ir de compras, colas, bullicio, asistir a compromisos familiares. A algunas personas se les despierta una emoción de soledad si no tienen familiares o amigos cerca, otros, pueden estar atravesando una crisis de pareja o echar de menos a un ser querido que ya no está entre nosotros.
Para encontrar nuestro equilibrio interior, es bueno aprender a reconocer qué es lo que nos pasa, escuchar qué nos estamos diciendo a nosotros mismos y cómo nos afecta en nuestro cuerpo y estado de ánimo. Hay herramientas, que nos pueden ayudar a sostener nuestras emociones durante esta época, así, si la soledad es un problema, debemos evitar el aislamiento, aprender a reconocer y expresar nuestros sentimientos nos va a ayudar a que nuestros semejantes sepan qué nos sucede, buscar el apoyo de amigos y compañeros que nos rodean en el día a día.
El tema económico, puede generarnos ansiedad, pero podemos proponernos un presupuesto limitado, pues si se gasta más de lo necesario, es posible que los siguientes meses sigamos estresados por tener que pagar las compras impulsivas de la Navidad. No podemos comprar la felicidad del otro con regalos, una buena opción puede ser el “amigo invisible”, así, todos los miembros del grupo reciben uno y no se invierte tanto tiempo ni dinero.
Otro tema importante es que hay familias en las que existen tensiones entre sus miembros y los patrones familiares tienden a repetirse, aceptar al otro tal como es, sin esperar un cambio en él, es un primer paso hacia nuestra tranquilidad interior, lo que uno cree esencial en Navidad, no tiene porqué serlo para los demás.
Y sobre todo, vivamos la Navidad con la oportunidad que nos brinda, compartamos y seamos felices con esos pequeños momentos de estar cerca de las personas que queremos y atrevernos a regalar un abrazo, una sonrisa o un te quiero. La felicidad no se encuentra en el exterior, empieza dentro de cada uno de nosotros.
!! Feliz Navidad, Paz y Consciencia para el año 2011 ¡¡


Núria Remus - Terapeuta Gestalt - Publicado "Revista del Vallès", 17 de Diciembre 2010. Número 4.041




Temas y prensa. espaipertu Granollers
Espaipertu. Centro de Terapia y Formación
C/ Marià Sans, 19. 08402. Granollers (Barcelona)
93 879 56 84 / 663 640 490
info@espaipertu.com